Escribo miles de cosas sabiendo que jamás serán
leídas… pero aun así escribo, y escribo, pues porque…¿ por qué no hacerlo?
Oh, como quisiera quemar al mundo con mis
palabras, hay tanto por decir. Y somos
tan jóvenes aun. Tantos siguen derramando lágrimas por amores ausentes,
amigos ausentes, momentos ausentes. Cuando está el mundo ahí justo ahí, frente
a todos, allá afuera. ¿Me entendés? Quiero que me entendás para que descubrás
lo lindo que es vivir el presente.
Yo quisiera tirarme desde lo alto para ser mirada
y poder gritar diciendo “aquí estoy! ¿Querés leerme, escucharme?”
Quisiera correr por el mundo y tomar todas las
fotografías que se le antoje a mi mano, escalar montañas, tomar café en un
lugarcillo de Francia, sentirme libre como nunca corriendo entre los arboles de
cerezo de China, estallando burbujas en un parque de Irlanda, y sentir la
adrenalina por todo mi cuerpo estando una noche en medio de la rápida ciudad
llena de luces, Tokio.
Y gritar, gritar, gritar, que ese día solo viviré
para mí. Decirles a todos que los quiero, pero que lo necesito para mí, volar,
vivir… es que somos tan jóvenes,
¿sabés?
Guardá eso de vivir en el pasado para cuando no
tengás mas que hacer que recordar y sonreír por todo lo realizado. Pero, si te
estancás como estas en este momento, esclavo del pasado, entonces que vas
a recordar de “viejo”…¿ lo mismo? No lo
creo, es momento de escribir historias nuevas, lo pasado ya pasó, para eso
vienen días nuevos. Para eso existe el tiempo, para dejar atrás, olvidar,
reescribir y más tarde abrir el álbum de memorias.
Este “poema” tiene música de fondo. Cuando lo
leés con todo y música, vas a entender la emoción que circula por mis venas en
este momento. Adrenalina pura, ganas, ansias, enamoramiento por vivir.
¿Llegará el momento? Si, sé que llegará, en algún
instante mágico y fugaz, quizás el mejor día de mi vida, llegara ese momento
puro, de completa libertad.
Por eso dejaré mis miedos a un lado y trataré de
cumplir esos anhelos guardados. Quiero mostrar un poco de mis pinceladas y
“vómitos” verbales. Que alguien me diga que esto le importa, que esto lo llena,
que puedo cumplir mi sueño… ¿alguien?... que lance una bengala para yo mirarlo
y decirle –gracias-.
Necesito que sea alguien más que estas cuatro
paredes y este monitor, y este teclado. Mostrar sin pena todo esto que carga mi
cabeza, para que alguien más se sienta identificado. Tal vez escribo tus
pensamientos de una manera precisa, y no
lo llegarás a leer porque tengo miedo de intentarlo.
Solo necesito de alguien quién esté
dispuesto a conocer mi espíritu. Pues
aun somos tan jóvenes, yo renuncio a
conformarme solamente con soñar. Es momento de actuar.
Por eso… Valentía, por favor, volvé a mí, y decime que todo estará bien si hallo
eso que hace tanto perdí. Luz, luz, luz. Siempre que anochece, es porque al día
siguiente amanecerá, pues necesito amanecer
mi corazón. Y cuando vuelva a sentir esas ganas de vivir corriendo por mis
venas, te prometo vida, amigo, familia, valentía y fuerza… que yo, yo voy a
volver a vivir. Y voy a cumplir mis utopías. Puedo lograrlo, porque somos tan jóvenes. Deséame buen viaje,
¿si? Deséame buen viaje, es hora de tomar mi equipaje, y marcharme. Ya llego el
tren. Me subo. Me voy. Adiós.

Sentí algo tan bueno en mi, senti algo bonito hacia la vida :)Me gusto mucho la entrada, más con la música de fondo, perfecta, <3
ResponderEliminarQue buenooo Naraní *-* esa es la idea <3 y eso me pone feliz :'3
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