lunes, 31 de diciembre de 2012

Ahora que no estás.(8)




Vos. En este último día del año. Estas lejos, pienso en ti cada día y te extraño.

Sos la fuerza que me ha hecho creer de nuevo. Sos el alma pura que necesitaba en mi camino, sos la luz, las alas de mi ánimo vivo, mi voluntad, mis sonrisa en las últimas horas de mi vicio: pensarte. 

Y una bendición haber tenido tus ojos frente a los mios. Me da miedo, terrible miedo perderte. Se me oxidan las ilusiones cuando me doy cuenta de lo hermoso que eres. Vos, simplemente vos, sos el sueño desde hace siglos. Y creo con ojos ciegos  que sos lo que siempre he querido. Te prometo, te juro, que te quiero más allá del infinito, no me importa el poco tiempo que sabés que existo. Yo te quiero tan sincero como el llanto de un niño. Te imagino y y mis ojos se llenan por completo de brillo.

Sos mi primer pensamiento, y el último en cada sueño, sos la risa de hoy, ayer y por favor, de mañana, te lo ruego. Y no quiero que no estés más aquí, no quiero extrañarte de esta manera nunca más. Si pudiera darte mi espíritu lo haría sin dudar. Porque me has hecho sentir esas cosas que hace tanto había dejado de captar. Hace meses, horas, días, de no amar. Y seguro todo este tiempo es justo para mi cariño acumular, porque de mereces todo esto, mi vida misma, el universo y más. Pintas en mis labios la sabiduría del más allá, tus palabras, tu pasión, tu alegría me llena. Tu alma libre, extraña y sincera.

 Tu locura, tus ideas, y la idea misma de que yo entiendo esa locura entera, la forma en que me decís que soy hermosa para vos, mis suspiros no me engañan, yo buscaba algo, y lo que buscaba sos. No aguanto el movimiento de las manecillas del reloj, que llegue el momento de verte y abrazarte con calor, mirar tus ojos grandes y dulce marrón, tocar tu cabello, decirte que eres increíble, y escuchar otra vez tu voz. Podría escribirte todo el día, todo lo que pienso cuando aparecés en mi mente, podría llenar el cielo de pensamientos celestes, podría iluminar el universo con estos sentimientos latentes, darte un beso, dos y tres, mis sueños reparados y cocidos finamente.

 Y jamás me cansaré de gritarle al mundo tu historia, sos mi héroe, sos valiente, sos magia bendecida de gloria. Y asi vos, con todo esto que dije, serás alguna vez mi mejor cuento, serás mi vida, mi piel, mis más profundos anhelos. Porque siempre te he deseado, siempre he vivido para este momento, tu misterio cada dia me ha atrapado… y por ser la dueña de tu risa, hechizo el instante de llegar a serlo, por vos voy hasta el fin del mundo, por vos, sin más que decir, muero.

sábado, 22 de diciembre de 2012

No more wishes.


Aquí tan insignificante. Pudiendo significar algo. Tratando de descifrar lo que muchos ya encontraron. Tratando de entender las razones por las que me encuentro aquí hoy, hoy, este lunes, a esta hora, en este país, en esta ciudad, en esta casa, con esta familia, en este cuerpo, en este mundo, en “mi” mundo. ¿Para qué?

Tan invisible como el mismo aire, si contara a cuantas personas les importa mis penas y mi dolor, mis alegrías, mis angustias, mis sueños… entonces sería la forma de darme cuenta de que si parto de este lugar no pasará mucho. No cambiará mucho. No se sufrirá mucho.

Y es que de todas formas, ¿qué hago por mi ahora? Si entendieras que quiero ser escuchada, que quiero ser vista, que quiero sentirme comprendida. Bonita. Que quiero que me aplaudan una vez por hacer las cosas bien, que quiero que alguien me admire. Que quiero que me digan “quiero ser como vos”, que quiero robar suspiros de vez en cuando. Que quiero sacar lágrimas, dejar una marca, una huella, en muchos corazones. Que quiero dejar un poco de mí en muchas mentes, que si no puedo cambiar al mundo, que pueda cambiar algunos personales. Que si no puedo ser la más talentosa, pueda ser de las más recordadas.

Poder transmitirle mis palabras y mis más profundos instantes conmigo misma a alguien más que no sea yo. Quiero buenos comentarios de personas que ni me conozcan, y que sin conocerme se identifiquen conmigo. Quiero sentir que estoy haciendo algo, y no solo por mí, sino porque alguien más sienta eso que yo, y así pensar que no esta tan perdido…


 Quiero que alguien me recuerde no solo porque me conoció  una vez… quiero que alguien espere con  atención que  tengo algo por decir, por vivir, por fotografiar, por enseñar al mundo, por amar, por olvidar, por recordar, por escribir, por mostrar… alguien… alguien más que mis deseos de ver esto hecho realidad…  alguien. Hay alguien ahí?

Necesito que sea alguien más que estas cuatro paredes y este monitor, y este teclado. Mostrar sin pena todo esto que carga mi cabeza, quizás algún corazón se sienta identificado. Tal vez escribo tus pensamientos de una manera más precisa, y no lo llegarás a leer porque tengo miedo de intentarlo.
Es ese impulso por ser querido y adorado. Esa cuestión egoísta de un poco de adoración. Pero quien no quiere un poco de eso cuando se siente invisible y solo?

Quiero mostrar un poco de mis pinceladas y vómitos  verbales. Que alguien me diga que esto le importa. Que yo existo.