lunes, 11 de junio de 2012

-Sombra Ordinaria-


¿Y si te cuento un secretillo muy evidente?…

Nunca he formado parte del grupo de las chicas guapas. Te apostaría mil lunas a que nunca he sido envidiada por mi físico. Si, poco importante supongo… pero nadie puede negar que les interesa lo que la sociedad llama belleza, y a todos alguna vez les ha importado ser una pieza de ella.

-Deseadas. ¿Me entendés ahora?
Nunca he formado parte del club de las populares, nunca he llamado la atención a un desconocido por más de cinco segundos. Nunca he sido el amor platónico de nadie con una sola mirada, nunca he sido su mundo, o de sus historias, su amada. Nunca he sido esa chica que alguien diría “es perfecta”, nunca he recibido ni en pensamientos “sos el amor de mi vida”. Nunca nadie se ha enamorado perdidamente de mí, nunca nadie con una sola vista rápida de sus parpados curiosos han soñado una cita conmigo. Nunca ninguna chica ha dicho “que bonita es, me gustaría ser como ella”, nunca he conquistado ojillos y planetas caminando por la calle… nunca he dejado impactado a nadie… nunca.
La vida es injusta… sé que no soy horrible… horrible no es nadie. Pero, siempre esta ese sinsabor que te dan ganas de ser una rubia de ojos claros chiquitita y delgada, esbelta, tierna. Deseada. O una morena alta y flaca, de cabello chino y ojos almendra, labios manzana. Deseada. Una asiática sexy y muy blanca, con sus grandes ojos rasgados, y su boquilla rosa clara. Deseada.  Sus cuerpos perfectos… su rostro perfecto… impactantes desde cualquier punto de vista, hermosas las veás por donde las veás.

Esas que hacen lo que sea y son adorables. Deseadas. Que su risa, sus miradas, matan. Que todos desfallecen por un beso de sus bocas suaves, más peligrosas que un arma. Y su cabello, que juega con el viento como juegan las llamas, de ese fuego que llevan dentro, que las hace brillar entre sombras ordinarias. Como yo. Una sombra ordinaria. Ellas, el estereotipo de mujer que cualquiera sueña. Podría ser blanca, morena, trigueña, pálida, rosa, amarilla, rubia, pelirroja, pelinegra, multicolor, alta, pequeña, mediana, cabellos lacios, ondulados, risos, brillante, sin pecas, con manchas… siempre todas serán delgadas, o mejor aún, flacas. Deseadas. Una   vez mas, deseadas.                                                                       -

No mintás… nadie se imagina a su chica ideal. gorda. Nadie se imagina un anuncio de ropa interior modelado por una gorda. Nadie se imagina a la protagonista de una película, gorda. Ni siquiera para ver sucia pornografía, ¿una chica gorda? No gracias, mejor recreo a otra mejor en mi mente. Nadie mienta, ¿sí? Todos sabemos bien que el mundo se mueve así, y no va cambiar.

Pero sé que todo esto llegará a pasar… en algún momento, al menos para mí. ¿A quién queremos engañar fingiendo que esto no nos importa? Claro que nos importa. Mínimo un segundo en nuestras mentes.

Resignarse a ser una sombra ordinaria es como matarse poco a poco cada día, sin intentar cambiarlo. Si me voy a morir, voy a morirme intentando ser otra cosa. Ser uno mismo eh… y ¿Quién soy?


-Yo antes intentaba ser perfecta para ser feliz.
                                      Ahora solo intento ser alguien-

No hay comentarios:

Publicar un comentario